Vida inteligente en los océanos (1)

A mediados del siglo pasado, una embarcación dragadora que se encontraba trabajando en las costas de Florida, hizo explosionar dinamita a varios metros de profundidad. Tras el estruendo apareció desde el fondo un delfín herido, incapaz de ascender a la superficie para respirar por sí mismo. Al instante se presentaron dos compañeros, colocándose a un lado cada uno. Entonces, sosteniéndolo con sus cuerpos, lo ayudaron a alcanzar la superficie para que pudiera tomar aire, hasta que finalmente se recuperó y pudo retomar el nado él solo.

Redes-155

Imagen de Redes 155: “Entender a los delfines” (Puedes ver este capítulo de Redes aquí).

Haces unas semanas, se emitió un programa de REDES dedicado en exclusiva a la inteligencia de los delfines, para el que tuve el honor de aportar mi grano de arena como co-guionista. En dicho episodio comprobamos que existe vida inteligente en el planeta Tierra, además de la humana, la cual ha evolucionado en un entorno físico completamente diferente al nuestro: los océanos.

A lo largo de la historia, tanto los antiguos griegos, como los aborígenes australianos y pescadores han dejado testimonios de lo especiales que son estos animales. Pero tuvieron que aparecer anécdotas bien documentadas de ayuda y empatía para que los investigadores se animaran a pensar que estos cetáceos son animales mucho más complejos que simples “peces gigantes”.

Los delfines ayudan a otros miembros del grupo.

Los delfines pertenecen a una familia de especies muy numerosa llamada delfínidos, que incluye también a orcas y cachalotes. Todos ellos descienden de un animal llamado artiodactylis, que vivió en el periodo Eoceno hace 55 millones de años. Se trata de una especie que está emparentada con los hipopótamos.

Uno de los aspectos más interesantes de la historia evolutiva de los delfines es que, debido a un cambio brusco en el entorno, regresaron al mar tras un largo periplo en la tierra de varios millones de años. Probablemente, a consecuencia de la inundación de tierras costeras que convirtió estas zonas en marismas. Fue entonces cuando perdieron las patas y sus órganos comenzaron a adaptarse a la vida acuática, dando origen a los primeros cetáceos del planeta tierra.

Al igual que ocurre con los grandes simios, la tendencia de los delfines es a vivir en grupos abiertos grandes y flexibles de organización compleja, donde se da prioridad a las relaciones mediante el desarrollo de fuertes lazos sociales de larga duración. Viven en sociedades de fusión/fisión, es decir, para viajar por lugares peligrosos, las unidades familiares se unen dando a lugar a grupos de varios cientos de individuos que más tarde se separarán de nuevo en subgrupos más pequeños para alimentarse y reproducirse.

Rescatando a un delfín.

En este contexto social tan sofisticado, la empatía es fundamental para los delfines. Por ejemplo, existen observaciones de individuos con arpones clavados en su cuerpo, los cuales son ayudados por compañeros del grupo, intentando romper el sedal e incluso dando fuertes golpes a los barcos para que los suelten. A principios de este año, la Sociedad de Mamíferos Marinos, en Japón, captó las imágenes de un delfín herido que era ayudado por un grupo de congéneres para mantenerse a flote. Aunque no consiguieron que sobreviviera, continuaron horas intentándolo aún cuando ya había muerto.

También hace poco, en aguas de Hawai, un delfín herido con un anzuelo de pesca clavado en su piel, se acercó a un grupo de submarinistas para que le ayudaran. La tranquilidad que muestra el cetáceo, cuando el humano manipula la zona herida es una evidencia de que era consciente de lo que estaba pasando. Otros animales, cuando se les toca la zona dañada, muerden o se escapan. El hecho de que se mantuviera quieto es una prueba de que entiende que es por su bien.

Hasta aquí, la primera entrega de «Vida inteligente en los océanos». Puedes leer la continuación la próxima semana en este blog.

5 pensamientos en “Vida inteligente en los océanos (1)

  1. La verdad es que estos mamíferos son increíbles. Y ya que no somos capaces de mirar por nosotros para salvaguardar la salud del planeta, deberíamos mirar por ellos.

  2. Los estudios del Prof. Don Pablo Herreros, en Etologia, de vigencia científica, también serán estudiados como referencia en la Historia de la Ciencia y de la evolución humana.

  3. Pingback: Empatía y colaboración | Un poco de esto y un poco de aquello

  4. La naturaleza no deja de sorprendernos. Cuanto nos queda por aprender?.
    El esfuerzo y dedicación de personas como el profesor Pablo Herreros nos dan un poquito mas de luz para intentar comprenderlo.
    Gracias

  5. Pingback: Empatía y colaboración - Un poco de esto y un poco de aquello

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